La Belleza se coló en el Cine Porno - Sophie Ebrard

Cuando Sophie Ebrard descubrió la estética del cine porno no imaginaba que este podría acabar convirtiéndose en un espacio de belleza. La fotógrafa ha expuesto una serie donde retrata la intimidad de los actores durante el rodaje.

 Bajo el título It’s just love la artista descarna a cada uno de ellos y hace una radiografía de su exterior; pero también de su interior. Y es que a Sophie no sólo le interesa mostrar voluptuosidades, sino también la actitud y el aura de los protagonistas.






 La idea surgió de una voluntad por indagar en el desnudo, cuando la artista tropezó con el cine de Guzzman. Lo que aquello le suscitó afloró hasta tal punto su sensibilidad que Sophie descubrió en el cine porno una nueva forma de presentar cuerpos desnudos en sus trabajos. Y eso que, según cuenta, jamás había visto una película de ese género.

 It's just love consta de 23 fotografías, un cortometraje y una selección musical, y se ha desarollado durante cuatro años en que la artista acudió a los rodajes de Guzzman, conocido por la peculiar estética de sus películas.






 Aunque la serie se ha presentado en el marco del festival Unseen Amsterdam, en realidad se ha expuesto en la casa de la fotógrafa. Su voluntad es aproximar al espectador a la dualidad entre sus sensanciones íntimas y la búsqueda de aprobación, y es que su fotografía es tan ecléctica y llena de vida como la propia autora.









Concurso de Fotografía de Nacimientos 2016

La Asociación Internacional de Fotógrafos de Nacimientos Profesionales (IAPBP) ha anunciado los ganadores de su concurso de fotografía de 2016, y los resultados son impresionantes. En su 5º año, la competición celebra “la belleza del nacimiento y la habilidad de estos fotógrafos” en 3 categorías: de parto, alumbramiento y postparto

¿Cómo es ser uno de estos intrépidos fotógrafos? “Este es un campo muy especializado y la elección de documentar esta experiencia es una decisión intensamente personal,” explica la nota de prensa de la asociación. “Incluye todo el proceso de dar a luz, el ambiente, los padres y los que atienden. La fotografía de nacimientos combina las lágrimas de alegría, la maravilla de traer nueva vida al mundo y celebra la familia. Los fotógrafos que se especializan en este campo usan su arte para contar la historia del nacimiento.”





 

 
 

Now I Lay Me Down To Sleep - La Última Fotografía

La muerte de un neonato es una de las tragedias más desgarradoras que puede experimentar una familia. No hay una manera sencilla de afrontar semejante pérdida, así que algunas familias han elegido una forma hermosa y solemne de inmortalizar las vidas que podrían haber tenido: fotos familiares junto con el cuerpo sin vida de sus bebés.

Now I Lay Me Down To Sleep es una organización sin ánimo de lucro que entrena y apoya a fotógrafos de todo el mundo “para proveer de retratos familiares y recuerdos a aquellos que se enfrentan a la muerte prematura de sus niños.” Durante los 10 años que llevan operativos, han ofrecido sus sesiones fotográficas a unas 30.000 familias. La organización afirma tener fotógrafos en cada estado de Estados Unidos y en 40 países de todo el mundo, con un total de 1650 voluntarios.

La organización toma su nombre de un rezo infantil del siglo XVIII y fue fundada en el estado de Colorado en abril de 2005 por dos mujeres. Cheryl Haggard, la madre de un bebé muerto, y Sandy Puc, una fotógrafa a la que Haggard y su esposo le pidieron que le tomara unas fotos a su hijo luego de que le quitaran el respirador artificial . 

Cerca de ellos en el mismo hospital, otro bebé falleció y sus padres se fueron sin imágenes de su hijo. Por eso Haggard comenzó a trabajar para formar un grupo de fotógrafos que pudiera darles a todas las familias lo mismo que ella había tenido. Ya en julio, Now I Lay Me Down To Sleep tenía unos 350 voluntarios. Dos años después, el número llegaba a los 2500. Y luego de una aparición en la televisión los fotógrafos llegaron a 5000 . Ahora la organización se extendió hasta tener presencia en más de 25 países, entre ellos Israel y Sudáfrica

Antes de entrega las fotos a las familias, se las edita digitalmente y por lo general son imágenes en blanco y negro, algo que les da mayor calidad y que ayuda a ocultar la decoloración de la piel de los bebés prematuros. Además, la mayoría de los fotógrafos no toma imágenes de niños con menos de 25 semanas de gestación, aunque algunos hacen excepciones .

Maureen Porto, una voluntaria que realizó nueve sesiones de fotos, contó al Washington Post que algunas de las familias esperan varios días e incluso semanas hasta ver la imágenes. Y recuerda el caso de una que meses después le escribió: “Estaba apenada ese día. ¿Te agradecí lo suficiente?”. 








"We can do it", El Trabajo Femenino en 1940.

Antes de que los Estados Unidos entraran en la Segunda Guerra Mundial, algunas empresas ya tenían contratos con el gobierno para producir material de guerra para los Aliados. Casi de la noche a la mañana, los Estados Unidos entraron en la guerra y la producción bélica tuvo que aumentar dramáticamente en un corto período de tiempo, sin apenas tiempo de reacción.

Las fábricas de automóviles se convirtieron en factorías de aviones, los astilleros fueron ampliados y se construyeron nuevas instalaciones de producción a toda velocidad. Como es de suponer, todas estas instalaciones necesitaban mano de obra. En un principio, las empresas no pensaban que habría una escasez de trabajadores, así que no se tomaron (en ese momento) muy en serio la idea de contratar a mujeres para suplir a los hombres que se acababan de adentrar en la Segunda Guerra Mundial.
 
Con el tiempo, las mujeres resultaron ser a todas luces necesarias, dado que las empresas estaban firmando grandes y muy lucrativos contratos gubernamentales que necesitaban ojos, manos y cerebros para poder materializarse.







El trabajo no era algo nuevo para las mujeres. Las mujeres de las clases más populares lo sabían bien: la necesidad de traer dinero a casa casi siempre ha vencido frente a cualquier prejuicio machista. Ahora bien, la división cultural del trabajo en función del sexo idealmente colocaba a las mujeres blancas de clase media en casa y a los hombres en los despachos y fábricas.

Además, cabe destacar que debido a la alta tasa de desempleo durante el periodo de la Gran Depresión, la mayoría de la gente se oponía a que las mujeres trabajaran, puesto que se consideraba que les quitarían el trabajo a los infelices hombres en paro.
 



 
El inicio de la Segunda Guerra Mundial puso a prueba esta manera de concebir las relaciones laborales. Todo el mundo coincidía en que había una gran necesidad de mano de obra.

También había acuerdo a la hora de permitir que las mujeres sustituyesen a los hombres en sus puestos de trabajo en las industrias bélicas mientras combatían en el frente. Eso sí, también se consideraba que solo sería un asunto temporal, limitado a una coyuntura bélica muy específica. Una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, las mujeres deberían volver a ser modélicas y abnegadas amas de casa.
El gobierno de los EE.UU tuvo que enfrentarse a muchos desafíos para lograr que las mujeres se incorporaran a la fuerza laboral. Al poco de comenzar la Segunda Guerra Mundial para los estadounidenses, el gobierno estaba muy insatisfecho con los resultados de los primeros llamamientos para que las mujeres cambiasen el aceite de cocinar por el de engrasar.




 Con ello en mente, las autoridades estatales iniciaron una revolucionaria campaña de propaganda orientada a vender la importancia del esfuerzo bélico con la esperanza de atraer a las mujeres a puestos de trabajo otrora inimaginables para ellas. Las mujeres respondieron a la llamada al trabajo fuera de casa de manera diferente en función de factores como la edad, la raza, la clase, el estado civil y el número de niños. La mitad de las mujeres que aceptaron trabajos relacionados con la Segunda Guerra Mundial pertenecían o bien a minorías o bien eran mujeres de clase baja que ya estaban dentro de la fuerza de trabajo. 




Cambiaron trabajos mal pagados típicos de mujeres por empleos mejor remunerados en las fábricas. Lo cierto es que a medida que la demanda de mujeres trabajadoras iba creciendo, las empresas se veían obligadas a contratar a las chicas que acababan de graduarse del instituto, al estar estas en principio libres de cargas sociales que un hombre de la época de la Segunda Guerra Mundial no tenía.

Con el tiempo, quedó claro que las mujeres casadas eran necesarias, incluso a pesar de que nadie quería que trabajasen, especialmente si tenían niños pequeños a su cargo. Era francamente complicado emplear a mujeres casadas puesto que muchos de sus maridos se oponían frontalmente. Otros tiempos, sin duda.
 





Star Wars - Vesa Lehtimäki


Vesa Lehtimäki desenterró sus viejas maquetas de la década de los 80 y las fotografió cuidadosamente al aire libre, lo que hace que parezca que las naves están en la Tierra. En Instagram se puede encontrar más información sobre el trabajo de Lehtimäki o bien en su libro libro LEGO Star Wars: Small Scenes from a Big Galaxy.
Cuando era niño, compró maquetas y las construyó. Más tarde, se guardaron en cajas de cartón donde acumularon polvo durante tres décadas.


En 2009, el fotógrafo finlandés comenzó a fotografiar los juguetes LEGO de Star Wars de su hijo y volvió a descubrir su pasión por la franquicia. Desenterró sus viejas maquetas. 


Desde entonces, la creciente colección de maquetas de Star Wars de Lehtimäki ha empequeñecido a la de su hijo.


Aunque las fotos no se ven manipuladas, los modelos son en su mayoría maquetas a escala 1:72 de los acorazados reales.


Los pinta a mano, añadiendo una gran cantidad de detalle que brilla en las fotografías, pero que no era necesario para las escenas de las películas.

 

 Lehtimäki captura el fondo y el modelo por separado y luego lo une con Photoshop.
 
 

La foto favorita de Lehtimäki, titulada My Kind of Winter Wonderland (Mi tipo de paraíso invernal favorito), utiliza un caza a escala 1:24 que es una réplica exacta de las utilizadas para el rodaje de la primera película de Star Wars.


La modificó con un tren de aterrizaje de latón y una cabina equipada con fibra óptica. El trabajo de pintura es impecable.


Su maqueta del caza Y-wing es una de las 44 unidades que se han hecho. Los constructores tenían piezas de más de 50 kits de escala en modelos de finales de los 60 a mediados de 1970.


Eso y el Halcón Milenario de 152 cm son lo Lehtimäki llama los santos griales de maquetas de Star Wars.


Para ver más del trabajo de Vesa, les recomiendo su Flickr: